Me ha pasado.
Veo unos aretes que me encantan. Después estoy navegando en otra página y encuentro unos que se ven prácticamente idénticos.
Unos cuestan $160 pesos.
Los otros $680 pesos.
Y mi primer pensamiento es:
“¿Pero por qué voy a pagar más si se ven iguales?”
Es una pregunta totalmente válida.
De hecho, trabajando en Tierra Rossa, es una pregunta que yo misma me he hecho muchas veces.
Y mientras más he aprendido sobre cómo se fabrica la joyería, más entiendo que dos piezas pueden verse iguales en una fotografía y ser completamente diferentes.
La diferencia está en todo lo que la foto no puede enseñarte.
[...]
Quizá la comparación nunca debió ser $160 vs. $680.
Tal vez deberíamos comparar:
¿De qué está hecho?
¿Dónde se hizo?
¿Quién lo hizo?
¿Conozco los materiales?
¿Hay alguien que responda por la pieza?
¿Me encanta lo suficiente para usarla 50, 100 o 200 veces?
Quizá la mejor compra es simplemente esa pieza que conoces, que eliges bien y que terminas usando una y otra vez.
Queremos darte razones para elegir mejor.
Know what you wear.
Love what you keep. 🤍
— Pamela
Tierra Rossa