Un brazalete terminado puede verse sencillo. El proceso para llegar hasta ahí no lo es.
Hace poco compartí un video del proceso que lleva hacer un solo brazalete de los que encuentras en Tierra Rossa.
Y verlo me hizo pensar en algo.
Estamos tan acostumbrados a comprar viendo una fotografía, un precio y un botón que dice Add to Cart, que a veces olvidamos todo lo que tuvo que suceder antes de que esa pieza llegara a nuestras manos.
Yo misma lo había olvidado un poco.
Hasta que volví a ver el proceso.
Antes de ser un brazalete, fue trabajo.
Hay manos detrás de cada pieza.
Hay herramientas.
Hay diferentes pasos.
Hay tiempo.
Hay experiencia para saber cuándo algo está bien hecho y cuándo hay que volverlo a trabajar.
Lo que nosotros vemos al final es simplemente un brazalete bonito.
Pero el producto terminado es solamente la última parte de la historia.
Y después de ver todo el proceso entendí todavía mejor algo que hemos estado hablando mucho dentro de Tierra Rossa:
No queremos competir solamente por precio.
Porque cuando comparas dos brazaletes en una pantalla, probablemente puedas encontrar algo que se vea parecido por mucho menos.
Pero después de ver cómo se hace uno de nuestros brazaletes, mi pregunta dejó de ser:
“¿Por qué este cuesta más?”
Y se convirtió en:
“¿Cómo puede haber joyería que cueste tan poco?”
No lo digo como crítica.
Lo digo porque creo que hemos perdido un poquito la noción de cuánto trabajo existe detrás de las cosas que usamos.
Y esto es lo que me encanta de que nuestras piezas sean hechas en México. 🇲🇽
Cuando decimos Hecho en México, no quiero que sea solamente una frase bonita que ponemos en nuestra página.
Quiero que puedas verlo.
Quiero enseñarte las manos.
El proceso.
Los pasos.
El tiempo.
Las personas detrás de una pieza.
Porque cuando conoces la historia de algo, empiezas a verlo diferente.
Ese brazalete deja de ser solamente un accesorio.
Alguien lo hizo.
Y esa idea, en un mundo donde podemos recibir una bolsa llena de cosas en nuestra puerta al día siguiente, me parece cada vez más especial.
Tal vez necesitamos volver a comprar un poquito diferente.
No necesariamente comprar más caro.
Comprar más conscientes.
Preguntarnos quién hizo esto.
Dónde se hizo.
Qué materiales tiene.
Cuánto lo voy a usar.
Y quizá, en lugar de tener muchísimo de todo, volver a disfrutar tener menos cosas que significan más.
Eso es algo que quiero para mí.
Es algo que quiero enseñarle a mi hija.
Y cada vez más, es lo que quiero que represente Tierra Rossa.
Así que la próxima vez que veas uno de nuestros brazaletes, quiero que recuerdes este video.
Porque ahora ya sabes algo que una fotografía de producto nunca podría enseñarte:
antes de llegar a tus manos, pasó por muchas otras.
Y esas manos están en México. 🇲🇽
Con cariño,
Pamela
Tierra Rossa
https://www.youtube.com/shorts/0j9DrMChWKM